Alejandra Pérez Sánchez: la historia de la única niña ‘bat girl’ en el Béisbol Doble A

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Salinas – Camina entre ‘gigantes’ como parte de sus funciones con la novena local en una tarde soleada en el estadio Manuel González de este pueblo.

Allí, los anfitriones Peces Voladores reciben la visita de los Potros de Santa Isabel como parte de una doble tanda del torneo 2019 del Béisbol Doble A. Y en el dugout de Salinas llama la atención la presencia de una niña. Lleva puesto el uniforme de los Peces Voladores y un casco protector rojo —que apenas cubre su pelo largo— al fungir como bat girl del equipo. Sí, una niña es la cargabates.

Se trata de Alejandra Pérez Sánchez, de apenas nueve años y nieta del apoderado de los Peces Voladores, Ricky Sánchez.

La historia comenzó esta temporada cuando Alejandra le pidió a su abuelo que le permitiera convertirse en la bat girl del conjunto. Al principio, Sánchez lo pensó dos veces al conocer que el ambiente en los dugouts suele ser intenso en ocasiones ante el espíritu competitivo de los integrantes.

Además, históricamente, estas funciones son realizadas por figuras adultas o jóvenes varones que pueden manejar este tipo de ambiente. Después de analizarlo, Sánchez accedió al deseo de su nieta. Y así las cosas, Alejandra se convirtió en la primera niña en ejercer estas funciones en la llamada pelota dominguera, según informó la Federación de Béisbol de Puerto Rico.

El Nuevo Día asistió a un reciente partido de los Peces Voladores para conversar con los protagonistas de esta historia. Por un lado, Sánchez observaba el juego sentado en un salón aledaño al dugout. En el terreno de juego, Alejandra ejercía sus funciones con compromiso y alegría.

Alejandra está ligada al sóftbol en las categorías infantiles y juveniles, no solo del pueblo de Salinas, sino del área. Ella juega con un equipo en Guayama y ha tenido una formación en el programa de este deporte en Maunabo. Así que una vez yo vuelvo a tomar las riendas del equipo, ella muestra interés en ser la mascota. En un principio yo dije: ‘No, no creo’. Pero ella insistió e insistió, hasta que le dije que sí. ¿Y sabes qué?, no nos ha hecho quedar mal”, afirmó Sánchez con orgullo.

Entre sus funciones, Alejandra debe ayudar al encargado de la propiedad a preparar el parque para los partidos locales, entregarle las nuevas pelotas a los árbitros y buscar la indumentaria de trabajo de los jugadores. “En fin, sus funciones son todo lo que ella pueda hacer para ayudar a que el juego pueda llevarse a cabo de manera más eficiente. Ella es una fiebrúa del béisbol”, agregó Sánchez al reiterar que es la primera niña en hacer este tipo de labor en la Doble A. “Y espero que no sea la última”.

Petición al abuelo

Por su parte, Alejandra contó que desde el principio de la temporada le comentó a su abuelo que quería trabajar con el equipo. “A mí me gustó (la idea de ser cargabates) desde el principio. Yo le dije a mi abuelo y él me dijo que sí”, contó la estudiante de cuarto grado de la escuela bilingüe Las Mareas, en Salinas. “Yo juego desde los tres años. Ahora estoy con las Brujitas de Guayama (en la categoría U-10). Soy pitcher, siore y segunda base. Pero mi posición favorita es la de pitcher”, agregó Alejandra en una breve pausa que tomó durante el primer juego para conversar con El Nuevo Día.

Alejandra, que se visualiza como jugadora de sóftbol por muchos años y que está indecisa entre estudiar Medicina o Derecho cuando sea grande, expuso que le gusta la idea de ser la primera niña en ser cargabates en este béisbol, a la vez que compartió que sus jugadores favoritos de los Peces Voladores son Raúl Febus y Hernando Melero “porque son los capitanes del equipo y saben lo que tienen que hacer”. También relató que es fanática de las Gators de Florida en el sóftbol de la Asociación Nacional Atlética Universitaria (NCAA, por sus siglas en inglés), particularmente de una de sus lanzadoras, cuyo nombre no pudo recordar en ese momento. “Yo veo los juegos por YouTube”.

En cuanto al equipo de Salinas, lo catalogó como muy bueno y señaló que los jugadores se portan bien en el dugout, aunque a veces son un poco desordenados.

Impresionados con la niña

Mientras, los integrantes de los Peces Voladores están impresionados con los conocimientos de la niña en el béisbol y su deseo de aprender. “Alejandra es un caso especial. Siempre está enfocada en el juego y hace preguntas para conocer más del juego. A esa edad, los nenes van al parque a divertirse y a correr por los alrededores, pero ella siempre está atenta al juego. No hay que decirle las cosas. Sabe todo lo que está pasando en el juego y hace las cosas sin tener que decirle nada. Digo que es un caso especial”, comentó el dirigente Jerry Santiago.

Y al parecer es cierto que la niña está muy atenta a lo que sucede en los partidos. “Ella conoce muy bien el deporte. En ese sentido yo le pregunto muchas veces, y ella me dice lo que los muchachos no están haciendo bien y me da consejos de cosas que hay que hacer. Yo la escucho siempre”, apuntó Sánchez, por su lado. “Ella —prácticamente— desde que nació ha estado en los parques (su abuelo lleva 12 años como apoderado y su papá, Héctor Pérez, también jugó béisbol). El ambiente del parque no es ajeno a su formación. Por eso, la puedes ver desenvolverse con mucha confianza dentro del terreno de juego”, puntualizó Sánchez.




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